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El museo
virtual
Por:
Fabiola I. Martínez
Los museos
ya no son el medio único para ponerte en contacto directo
con el arte. Internet ya tiene una función similar en determinados
casos, y su eficiencia no deja mucho a desear.
Probablemente
todo empezó mediante la difusión del arte en línea;
los artistas jóvenes y nuevos en el campo de la comercialización
del arte deben haber descubierto los bajos costos y el amplio alcance
del Internet, ¿y cómo resistirse a utilizarlo? Es
una herramienta a la que además se puede accesar desde cualquier
lugar del mundo.
Aunque lo que
resulta verdaderamente interesante sobre esta cuestión es
como trascendió hacia la producción. Dejando a un
lado el enfoque sobre la distribución y venta de sus obras,
ya existe el arte creado especialmente para verse a través
de una computadora. El arte digital presenta otra gran ventaja,
ésta es la interacción del receptor con la obra misma.
De esta manera
se ha podido lograr un acercamiento entre artistas y la gente en
general, pues este medio propicia la retroalimentación al
creador de la obra y le hace saber el impacto que ha tenido en quienes
lo vieron.
Haciéndose
esto cada vez más popular, con el tiempo han surgido colectivos
de artistas cuya producción se dirige directamente a este
público en línea. Quizás sin proponérselo
han traído un nuevo tipo de usuarios a la red, gente que
busca nuevas formas de expresión y comunicación, sin
hacer a un lado el avance tecnológico que se ha alcanzado
en los últimos años.
El diseño
de la mayoría de estas páginas es en verdad impecable
y manejan efectos de animación y sonido muy sofisticados.
Por otro lado, es muy fácil estar al pendiente de las actividades
que se van a realizar más adelante o de todas las noticias
relacionadas a estas páginas y sus autores pues tienen mailing
lists que mandan boletines con esta información a quien sea
que se suscriba.
Poco a poco
ha ganado terreno esta forma de expresión y se ha llevado
de la red a los museos, cosa que bien podría parecer a la
inversa (como normalmente se lleva a cabo), pues ya hay salas adaptadas
especialmente para el arte digital. El ejemplo que es talvez el
más conocido es el del Museo Tamayo en la Ciudad de México.
Este museo que se especializa en arte contemporáneo cuenta
con un cyberlounge cuyo objetivo es poner en contacto a sus visitantes
con esta reciente manifestación artística.
Muchas disciplinas
convergen aquí: la pintura, el diseño, la ingeniería
en sistemas, la música y mil más cuyos únicos
requisitos son la creatividad y el talento para lograr hacer de
esto un arte fuerte y consolidado que resista firmemente el paso
del tiempo.
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