|
¿Tú
le darías la llave de TU casa a un ratero?
Por: Clemente Topete Contreras
La seguridad de nuestra
casa es en ocasiones, lo que más cuidamos y nos gusta guardar
la privacidad de cada uno de los integrantes de nuestra familia.
Nosotros "nunca" le daríamos la llave a nadie que
no conozcamos con seguridad y menos se la daríamos a un ratero.
Pues bien, esta misma seguridad deberíamos guardar para proteger
nuestra computadora, ya que usualmente, cuando alguien por necesidad
o por enterarse del contenido de nuestra información, nos
solicita nuestra contraseña o "password", para
poder ingresar a nuestra computadora y nosotros, sin pensar en lo
valioso de la información le proporcionamos nuestra contraseña
para que pueda ingresar a ver lo que requiere.
Una de las sanas prácticas, para la protección de
la información, es el que absolutamente nadie se enterara
de nuestra contraseña, para poder ingresar a nuestra computadora,
o a los sistemas de información a los que tenemos acceso
a través de una contraseña.
Según la encuesta realizada por el Computer Security Institute
de los Estados Unidos de Norteamérica, del 2004, muestra
que el 60% de los ataques recibidos en diferentes tipos de empresas
son desde el interior de ellas, a través de sus propios empleados,
lo cuál nos hace razonar que en México podría
llegar a ser hasta el 80%.
Muchas veces por necesidad requerimos proporcionar nuestra contraseña
a alguna persona de nuestra absoluta confianza, esto está
bien, sin embargo, una vez que estemos en posibilidad de acceder
a nuestro equipo computador, debemos cambiar la contraseña,
a fin de seguir conservando la confidencialidad de nuestra información.
Muchas veces no sabemos que los únicos responsable del uso
o mal uso que se le de a nuestro usuario, somos nosotros mismo y
en ocasiones no sabemos que si se comete algún fraude o delito
cibernético, con nuestro usuario, nosotros seremos los únicos
perjudicados, ya que somos responsables de la llave de entrada a
nuestra computadora.
De tal forma que debemos adoptar y compartir con nuestros amigos
y conocidos, el buen uso de los usuarios que nos son asignados en
nuestras empresas, así como los accesos a nuestras computadoras,
correos electrónicos y a cualquier otro tipo de acceso, que
nos sea asignado o que nosotros mismos tengamos el control, ya que
de esta forma podemos contribuir a que se minimicen los fraudes
cibernéticos.
|