Los
niños en la red
Por Paola Iza Martínez
Internet es, hoy por
hoy, una de las herramientas más útiles para ayudar
al pleno desarrollo educativo de nuestros niños. Podemos
encontrar un sinnúmero de páginas que nos ayudarán
a obtener toda la información necesaria para su tarea. La
gran ventaja es que podemos obtener páginas especializadas
que cuentan con el apoyo de maestros que dieron diversas instrucciones
para poder ayudar a los niños a hacer mejor sus deberes.
También encontramos páginas menos específicas
como las de varias enciclopedias o páginas que se dedican
a un tema solamente y sirven para poder hacer trabajos excelentes
con la información más precisa.
Pero Internet también
presenta un mundo desconocido para los niños que navegan
en ella. Y, es que, aunque ya nacieron en la época del mayor
auge tecnológico que ha habido, existen cosas en Internet
que en realidad no son aptas para que los niños vean.
Primero, encontramos
el fenómeno de la pornografía en Internet, que, aunque
los creadores de estas páginas alegan que es necesario tener
más de 18 años para entrar a estos sites, muchas veces
basta con falsear la edad que se pide al inicio de la página
para poder entrar. Además existen muchísimas formas
de ver pornografía como por e-mail ...
Lo más grave de este bombardeo de información por
la red no sólo se limita a la pornografía, de hecho,
ésta se podría ver como una de las cosas, hasta cierto
punto inofensivas del mencionado bombardeo. Pero el encontrar páginas
que nos indican, por ejemplo, cómo hacer bombas es algo muy
grave y digno de consternación pues este tipo de experiencias
son las que pueden afectar el desarrollo de los niños.
Lo más recomendable
para evitar que esto suceda es que el niño que está
en Internet siempre esté vigilado por un adulto responsable
que esté al tanto de lo que es Internet y de lo que puede
pasar al navegar por la red. Y, en caso de que eso o sea posible
se debe de contratar algún software que se dedique a bloquear
páginas rojas o no aptas para que los niños las vean
sin la supervisión de una persona mayor. En el mercado existen
diversos productos como estos con un sinnúmero de alternativas
e incluso, algunos buscadores también cuentan con páginas
que nos sirven para que los niños no entren a páginas
rojas.
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