Alta
Definición (HD)
Por: Adriana Cabañas
Hoyuela.
Actualmente
y desde hace algunos años, hay un despertar de ciertas tecnologías
del pasado, aparentemente obsoletas, como las válvulas y
el vinilo, incluso críticas a la transmisión de señales
digitales de televisión por satélite y otros. ¿A
que se debe esto?. Pues a una calidad relativamente insuficiente
de las aplicaciones digitales actuales. Estas aplicaciones, AC-3
(Dolby Digital), DTS, ATRAC, DAB, MPEG, etc., han buscado más
la cantidad que la calidad, pues han sido ideadas principalmente
para aprovechar el ancho de banda disponible (asimilable a caudal
de datos), o para añadir más canales.
Primando con ello métodos de compresión que no favorecen
una calidad optima en audio y video. Resumiendo que los sistemas
citados no se han creado para mejorar la calidad sino, entre otras
cosas, para aumentar el número de aplicaciones audiovisuales.
Si estudiamos la cuestión en detalle se llega a la conclusión
de que en el mundo del digital, calidad es igual a gran ancho de
banda, por lo que al ser dicho ancho de banda un bien escaso, la
utilización de algún tipo de compresión se
hace absolutamente necesaria, ya que ampliarlo es realmente costoso.
Pero con el tiempo es viable, pongamos por ejemplo que existen nuevos
discos DVD capaces de almacenar en una sola cara y capa unos 27
gigas.
En cuanto a
que es la Alta Definición, podríamos definirla como
un estándar de calidad que aspira a unos niveles de resolución
en audio y vídeo doméstico, que toma como referencia
los del cine y la posibilidad de superar la capacidad perceptiva
humana. Tal como ocurre en los nuevos formatos de audio (SACD y
DVD-A) que sobrepasan la capacidad auditiva humana (más de
140 dB contra 120, y 80.000 Hz contra 20.000). En cuanto al vídeo,
puede resultar algo más difícil dados algunos factores
de variabilidad que se pueden producir durante la visión
domestica de imágenes: mayor o menor tamaño de la
pantalla, situación relativa del espectador, iluminación
ambiental, etc. Y a esto cabe añadir una cierta inmadurez
de los conocimientos (sobre la visión humana) y de las posibilidades
de la tecnología, para poder establecer con garantías,
donde está el límite a partir del cual el ser humano
no pueda detectar la diferencia de la imagen con la realidad.
Por ello se toma como referencia lo que se ha logrado en el cine
y se intenta llevar al vídeo domestico. Para lo cual se ha
establecido que se puede llegar con una aproximación muy
buena a la calidad cinematográfica, aumentando al doble la
resolución del estándar de televisión (1250
líneas en vez de las típicas 625) y yendo a pantallas
en formato 16:9 y diagonales de no menos de 1 metro. Todavía
queda camino por recorrer.
Bien, al margen
de esto la verdadera meta de calidad global a todos los niveles
está en lo que se ha dado en llamar ALTA DEFINICION tanto
de audio como de vídeo. El audio esta cubierto en principio
por el SACD y el DVD-A pero con el vídeo aun faltan algún
tiempecito para que se implante el DVD-HD y la HDTV (DVD y TV de
alta definición).
Pues es lógico que primero había que crear y establecer
las bases mínimas sobre las que debe asentarse el desarrollo
de la Alta Definición. Para ello había que realizar
una etapa (en la que estamos ahora inmersos) de transición
o ruptura con lo anterior para migrar progresivamente hacia la HD
(Hig Definition). Es decir primero hay que pasarse al formato 16:9
y digitalizar todos los sistemas. Ya por el 1992 se intentó
la implantación de la HDTV pero fracasó por los excesivos
costos de los sistemas, todavía analógicos en su mayoría,
y por no tener en cuenta los aspectos de adaptación progresiva
requeridos.
Lo que sitúa al DVD y a casi todos los formatos digitales
actuales como sistemas de transición, igual que lo ha sido
el CD en audio. Aunque la velocidad de evolución del vídeo
se prevé más rápida que la del CD, no será
menor de una década.
El CD evolucionó más lento porque las grandes compañías
multinacionales frenaron o hicieron casi imposible su evolución
como formato, porque ya se tenía en perspectiva el formato
DVD y ello hacia infructuoso cualquier intento de mejorar el estándar
de audio con parches para el CD.
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